Esta caliente ama de casa se moria de ganas desde hacia años de probar una polla negra. Pero nunca llegó a atreverse a serle infiel a su marido. Hoy, sin embargo, la tentación llama a su puerta. Y es que el seguro del hogar le envia un fontanero negro para reparar las cañerias. Qué caliente se ha puesto!